El lector de cadáveres

Me ha resultado interesante y muy entretenido este libro, El lector de cadáveres, de Antonio Garrido y publicado por Círculo de Lectores.  A pesar de que es un libro muy largo (591 páginas), su lectura es fácil y el ritmo de la historia, ágil y ameno.

La novela se basa en la vida real de Song Cí, que revolucionó y modernizó el estudio y la investigación forense de su época, introduciendo técnicas que se han mantenido vigentes hasta la actualidad. Se narra, con dosis de ficción, la extraordinaria vida del primer forense de la historia, una gran aventura en la antigua China.

La novela transcurre en la China medieval del s. XIII.  Se inicia la acción cuando el protagonista, Cí, tiene que regresar al pueblo  con su familia, tras la muerte del abuelo, para llevar a cabo los rituales del luto. Allí la vida es dura y sufre los malos tratos de su hermano mayor Lu, el único miembro de la familia que había permanecido en el pueblo y que tiene que acogerlos a su vuelta de la ciudad Lin´an. Su único deseo es poder volver a Lin´an, donde estudiaba y trabajaba para el magistrado Feng, quien lo había acogido como a un hijo y al que ayudaba en la investigación de crímenes y litigios. Animado por Feng, había ya realizado un curso preparatorio de medicina, que le permitía descubrir pruebas de crímenes ocultas en las heridas de la víctima. Sin embargo, a pesar de sus deseos de regresar a la ciudad y continuar con sus estudios, esto se vuelve imposible al caer su padre en desgracia, acusado injustamente de traición.

La aventura comienza cuando Cí, que se encontraba arando los campos con su buey,  descubre una cabeza flotando en el fango. Observa con detenimiento las heridas infligidas y el estado de la cabeza, así como el trapo que tiene metido en la boca, y descubre que es el padre de su novia Cereza.  Busca el resto del cuerpo y lo encuentra cerca del lugar donde estaba la cabeza.  Para investigar este crimen acude al pueblo el juez Feng, con gran alegría de Cí, que quiere regresar con él, pero su padre se niega a ello. Tras una ingeniosa prueba, encuentran culpable del crimen al hermano de Cí, que termina siendo torturado y asesinado. Más adelante, se produce una extraña explosión y un incendio en la casa familiar mientras él estaba ausente, y mueren sus padres. Solo sobrevive su hermana pequeña Tercera, que está gravemente enferma y necesita tomar unas medicinas muy caras, por lo que Cí se ve obligado a cometer todo tipo de bajezas para poder proporcionárselas. Con ella huye del pueblo a la ciudad, acusado injustamente de estafa y robo y perseguido de forma implacable por el alguacil Kao, y comienza un periplo de variadas aventuras con personajes de lo más pintoresco, pícaros y gente sin conciencia hasta llegar a Lin´an, donde sobreviven como pueden, entre grandes penurias y desgracias. Tras la lamentable muerte de su hermana, consigue que le admitan en la Academia Ming, donde continúa con sus estudios y se labra la peligrosa enemistad de su compañero Astucia Gris, que a partir de entonces competirá con él utilizando muy malas artes.

Van apareciendo más cadáveres a medida que avanza la acción, todos con heridas y marcas muy extrañas. La investigación es larga y minuciosa, con sorprendentes resultados. Tras muchas vicisitudes, llega el momento del juicio por los asesinatos, con acusaciones y declaraciones de testigos, hasta llegar al inesperado desenlace.

Resulta muy interesante la descripción de la vida en la China oriental durante  ese momento histórico, bajo el reinado del emperador Ningzong, de la dinastía Tsong. Describe con minuciosidad la vida en la ciudad, en la universidad, las envidias entre los estudiantes para llegar a las magistraturas, los procesos judiciales, las investigaciones de los crímenes…  El protagonista, que sería lo que ahora llamaríamos un forense, empezó a ser conocido como “lector de cadáveres”, pues de la observación detallada de estos podía deducir la solución del crimen. Todo ello con riesgo de su propia vida, ya que ningún crimen podía quedar impune en aquella época, por lo que si no se resolvía, se ejecutaba al investigador.  Se muestra una época donde la vida es muy dura, los malos tratos y las torturas son prácticas normales y cotidianas y donde nadie está a salvo de acusaciones ni de caer en desgracia a los ojos del emperador. Sin embargo, paradójicamente, es un país que carece de ejército y que no posee armas de guerra.

Y Cí va aprendiendo la práctica forense con gran interés y aplicando sus nuevos conocimientos en sus investigaciones, luchando por hacerse un hueco entre los funcionarios del Emperador.   Como explica el autor en la novela:

… Cí aprendió a distinguir las heridas accidentales de las producidas con el ánimo de matar; a discernir entre los cortes producidos por las hachas de los causados por dagas, cuchillos de cocina, machetes o espadas; a diferenciar un ahorcamiento de un suidicio; a advertir que, dado que la cantidad de ponzoña ingerida en un suicidio siempre era menor que la empleada en un asesinato, un mismo veneno producía efectos distintos dependiendo de quién lo hubiera suministrado. Descubrió que los procedimientos empleados para asesinar solían ser burdos  e instintivos cuando los motivos obedecían a los celos, el arrebato o la disputa inesperada, pero que incrementaban su sofisticación y su astucia si procedían de la obsesión y la premeditación.

Es una novela muy bien documentada, tal y como explica el autor al final del libro. Muy interesante, ágil y amena, tanto como relato histórico, como en la parte de la investigación y en la del juicio.  Sin duda, recomendable.

Anuncios

5 Respuestas a “El lector de cadáveres

  1. delibroenlibro

    Para poder comentar tengo que usar un truquillo pero soy yo misma. ¡Me lo tienes que dejar! Resulta interesantísimo.

    Por cierto estoy leyendo HHhH -lo tienen también en Circulo- que no tiene nada que ver pero es también muy bueno.

    Me gusta

    • Ahora lo tiene mi madre, que es como un agujero negro que absorve todos los libros que haya alrededor. ¡Puff, tenemos mucho que intercambiarnos! Me está encantando “La librería ambulante”.

      Me gusta

  2. delibroenlibro

    Word press me tiene manía y no me deja comentar.
    Decía que ¡me lo tienes que dejar!

    Me gusta

  3. Yo también me lo pido

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s