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El punto y coma.

Un seguidor del blog me ha pedido que explique el uso del punto y coma, así que allá vamos.

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El punto y coma (;) es un signo de puntuación que representa una pausa más pronunciada que la coma, pero menos que el punto.

Se escribe pegado a la palabra o el signo que lo precede, y separado por un espacio de la palabra o el signo que lo sigue. La primera palabra que sigue al punto y coma debe escribirse siempre con minúscula.

El plural del nombre punto y coma es invariable: Coloque las comas y los punto y coma que considere necesarios en los siguientes enunciados.

Según el DPD, el punto y coma es, de todos los signos de puntuación, el que presenta un mayor grado de subjetividad en su empleo, pues, en muchos casos, es posible optar, en su lugar, por otro signo de puntuación, como el punto y seguido, los dos puntos o la coma; pero esto no significa que el punto y coma sea un signo prescindible.

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Usos del punto y coma:

A) Para separar los elementos de una enumeración cuando se trata de expresiones que incluyen comas. Ejemplos:

  • Había que estar en contacto con la naturaleza; dejar entrar el cielo, el mar y el viento; dormir sobre tablones, sobre el suelo; sentarse en sillas medio rotas.
  • A Javi le han suspendido en Historia; a Mario, en Lengua; a Félix, en Matemáticas.
  • Cada grupo irá por un lado diferente: el primero, por la izquierda; el segundo, por la derecha; el tercero, de frente.

 

B) Delante de las conjunciones o locuciones de sentido adversativo, concesivo o consecutivo, como pero, mas, aunque, sin embargo, por tanto, por consiguiente, etc., cuando los periodos tienen cierta longitud. Ejemplos:

  • Trabajamos como locos en ese proyecto porque teníamos confianza; sin embargo, los resultados no fueron los que esperábamos.
  • Los jugadores se entrenaron intensamente durante todo el mes; sin embargo, los resultados no fueron los que el entrenador esperaba.

Si el período encabezado por la conjunción es corto, se usa la coma; y si tiene una extensión considerable, es mejor utilizar el punto y seguido.

C) Se utiliza el punto y coma para separar elementos con una autonomía superior a la marcada por la coma, y que tienen una vinculación semántica mayor que las unidades separadas por un punto. Ejemplos:

  • Estuve toda la tarde en casa leyendo; en fin, bastante relajado.
  • Aunque lo asegures, no lo creo; parece muy raro.
  • Es un alumno aplicado; toma apuntes y está atento en clase.
  • Todo el mundo a casa; ya no hay nada más que hacer.

 

D) De igual manera, cuando hay varias comas, suele emplearse el punto y coma separando elementos de cierta extensión y estrechamente relacionados. Es decir, se utiliza el punto y coma para separar proposiciones yuxtapuestas, si ya se ha empleado la coma.

Ejemplos:

  • El local era pequeño, oscuro y con una música estridente; estaba lleno y la gente, para hacerse oír, más que hablar, gritaba; salí con un dolor de cabeza tremendo.

 

E) Se pone punto y coma detrás de cada uno de los elementos de una lista o relación cuando se escriben en líneas independientes y se inician con minúscula, salvo detrás del último, que se cierra con punto. Ejemplo:

Conjugaciones en español:

verbos terminados en -ar (primera conjugación);

verbos terminados en -er (segunda conjugación);

verbos terminados en -ir (tercera conjugación).

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Puntos suspensivos…

Los puntos suspensivos son siempre tres (…),  se escriben pegados a la palabra que los precede y separados por un espacio de la que los sigue, a no ser que lo que les siga sea otro signo de puntuación, en cuyo caso se escribe éste sin espacio que los separe.

Se utilizan los puntos suspensivos:

♠ Para expresar una pausa que indica una emoción, como duda o temor.  Ejemplo:  No sé si preguntárselo a él…

♠ Para señalar un habla intermintente, o que se interrumpe por vacilación o nerviosismo.  Ejemplo:  Yo… no sé por qué… lo hice sin querer…

Para señalar que no se completa una enumeración, sino que se deja abierta. Tiene el mismo valor que etcétera, pero nunca se escriben juntos, pues sería una redundancia.  Ejemplo:   Compra peras, manzanas, limones…

♠ Como interrupción en el discurso, bien porque el receptor ya conoce lo que sigue, o bien porque el emisor no desea completarlo por algún motivo.  Ejemplo:  Ya sabes que al que madruga…

♠ También se utilizan los puntos suspensivos entre corchetes […] o entre paréntesis (…)  para indicar en las citas textuales que se ha omitido una parte del discurso citado, aunque se trate simplemente de unas pocas palabras.  Ejemplo:  Entre estas demandas y respuestas, […], me quedé dormido.

♠ Para insinuar expresiones o palabras groseras o malsonantes, sin llegar a citarlas textualmente. Ejemplo:  ¡Eres un hijo de…!

♠ Para alargar un texto, dándole mayor énfasis o intensidad, sin valor de interrupción del discurso. Ejemplo:  Vamos… corre… ¡serás el primero!

♠ Para evitar repetir la cita completa del título largo de una obra que debe volver a mencionarse.  Ejemplo:  El rey que rabió fue un éxito de público. Las entradas de El rey… se vendieron todas.

Si los puntos suspensivos  terminan el enunciado, no debe aparecer tras ellos un cuarto punto. Sí aparecerán cuatro puntos cuando vayan detrás de una abreviatura; entonces, a los tres puntos suspensivos se les añade el punto de ésta.

Detrás de los puntos suspensivos pueden colocarse  coma, punto y coma o dos puntos, pero nunca un punto, como ya hemos dicho. Ejemplos:  Tráeme el rojo, el azul, el verde…, y ponlos allí.  Vinieron Marta, Juan, Carlos…: todos  a los que habías llamado.

Si los puntos suspensivos cierran el enunciado, la inicial de la palabra que los sigue debe estar escrita en mayúsculas. Si el enunciado no ha terminado, la palabra que sigue a los puntos suspensivos se inicia con minúscula.

En la actualidad se utilizan demasiado los puntos suspensivos, muchas veces sin ser necesaria su utilización. Es el caso de los SMS o en los emails, donde hay un claro abuso de este signo de puntuación, sin que estemos en ninguno de los casos en que su utilización sea preceptiva.  ¿Cuál será la razón…?

Signos de interrogación y de exclamación

Los signos que empleamos para marcar el final de un enunciado son el punto, el cierre de interrogación, el cierre de exclamación y los puntos suspensivos.

En español los signos de interrogación y de exclamación (mal llamados también de admiración) se utilizan por pares:  uno indica apertura  (¿,¡, siempre con el punto hacia arriba) y el otro indica  el final del enunciado  (?,!, con el punto hacia abajo).  En otros idiomas, como el inglés, por ejemplo,  se utiliza únicamente el signo de cierre:  How old are you? Por contra, en español estos signos siempre abren y cierran el enunciado.  Ejemplos:  ¿Vas a venir tarde? ¡Me sorprendió su llegada!signos de interrogación

Los signos de interrogación  (¿?)  se utilizan para expresar preguntas, dudas… Cuando la interrogación es indirecta se escribe sin dichos signos. Ejemplo:  ¿Cómo estás?   Dime cómo estás. 

signos de exclamaciónLos signos de exclamación  (¡!)  se utilizan para expresar admiración, asombro, alegría…,  en las oraciones exhortativas y  en las imperativas. También van entre signos de exclamación las interjeciones.

Estos signos se escriben pegados a la primera palabra y a la última  del enunciado al que acompañan, sin espacios entre ellos, y separados por un espacio de las palabras que preceden al signo de apertura  o  siguen al de cierre.  Sin embargo,  cuando a continuación del signo de cierre sigue un signo de puntuación,  se escriben pegados.  Ejemplo:  ¡Corre!, me gritó desde la ventana.  Después de los signos de interrogación o exclamación no se escribe nunca punto.

El signo de principio de interrogación o de exclamación se ha de colocar donde empieza la pregunta o la exclamación, aunque no comience con ella la oración. Ejemplos: Me estaba preguntando ¿cuándo vendrá?. Si vas ahora, ¡le sorprenderás tanto!

Los vocativos y las proposiciones subordinadas, si van al inicio del enunciado, quedan fuera de los signos de interrogación o exclamación.  Si van al final, quedan incluidos dentro de ellos. Ejemplos: María, ¿vienes ya? ¿Vienes ya, María? Juan, ¡cállate! ¡Cállate, Juan!

Cuando se escriben varias preguntas o exclamaciones seguidas, si se consideran cada una de ellas oraciones independientes, cada interrogación o exclamación empezará con mayúscula. Si se consideran partes de un mismo enunciado, aparecen separadas por coma o punto y coma y empiezan con minúscula. Ejemplos: ¿Cómo te llamas?, ¿de dónde vienes?, ¿a qué hora llegas? ¡Llámame!, ¡te estaré esperando!, ¡vuelve sin falta! ¿Qué libro cogió? ¿Crees que le gustará? ¿Te lo devolverá después? ¡No llegaremos a tiempo! ¡Faltan solo diez minutos! ¡Corramos!

Cuando la oración es interrogativa y exclamativa a la vez, se usan normalmente ambos signos para apertura y cierre. Ejemplo: ¿¡Dices que has aprobado!?

En ocasiones su utilizan los signos de cierre de interrogación o de exclamación entre paréntesis para expresar duda o ironía (?), o sorpresa o ironía (!) respectivamente. Ejemplos: José es el más listo (?) de su clase. Juan pescó diez truchas (!) el fin de semana.

La coma

La coma (,) es un signo ortográfico de puntuación que se utiliza para separar  elementos de una frase y marca una pausa breve en el interior de un enunciado.

¿Cuándo hay que emplear la coma? En todos estos supuestos:

  • ENUMERACIONES:  Se emplea la coma para separar los miembros de una enumeración que no van unidos por y, ni, o.  Ejemplo:  Comeremos sopa, carne, ensalada y postre.

  • ELEMENTOS DE ENLACE:  Se utiliza la coma delante de enlaces como pero, sino que, ya que, puesto que, así que...  Ejemplos:  No me apetece, pero tengo que hacerlo.  Iré esta mañana, así que espérame en tu casa.

  • EXPRESIONES CIRCUNSTANCIALES ANTEPUESTAS:  Se emplea coma  cuando se sitúan al principio de la oración expresiones largas de carácter circunstancial.  Ejemplo:  Cuando me llames, iré  inmediatamente.  En cuando nos enteramos, llamamos por teléfono.  Antes de que sea demasiado tarde, recoge el paquete.

  • LOCUCIONES E INCISOS:  Para aislar locuciones como es decir, por tanto, por último, en efecto; para delimitar un inciso, una aclaración o ampliación que se inserta en el discurso; y cuando nos dirigimos a nuestro interlocutor por su nombre o por un apelativo.  Ejemplos:  Llámame el próximo lunes, es decir, el día 24.  Me dijo que era largo y, en efecto, lo era.  La obra, una de las más largas, terminó a las 12.  Juan, mi hermano más pequeño, vive en Madrid.  Tráeme el libro, mamá. Elena, llámame cuando puedas.

  • OMISIONES DEL VERBO:  También se emplea la coma para señalar en una oración la omisión de una forma verbal.  Ejemplos: Yo cogí el sombrero azúl y tú, el rojo.  Marisa fue al cine; tú, al teatro.

Es importante saber dónde colocar la coma  porque el sentido de la frase puede cambiar totalmente según la hayamos puesto en un lugar u otro. Todavía recuerdo el ejemplo que nos ponían en el colegio:
Señor, muerto está, tarde llegamos.

Señor muerto, esta tarde llegamos.

EL CORRECTOR DE TEXTOS

Tus escritos, trabajos y  textos literarios,  realizados tanto sobre papel como en soporte digital, son una “carta de presentación” tanto de tu persona como de tu negocio o actividad.  Un texto bien presentado, sin faltas de ortografía, correctamente puntuado y con un estilo uniforme a lo largo del mismo “hablará”tachones mucho en favor tuyo. En caso contrario, la primera impresión será negativa. Los errores ortográficos o de puntuación, las discordancias gramaticales,  la pobreza léxica o una presentación enrevesada restarán credibilidad a tus textos, aunque su contenido sea impecable.

Hay personas a las que les cuesta esta complicada tarea que supone  transmitir una idea por escrito con claridad, limpieza y congruencia. Y es aquí donde aparece la silenciosa figura del corrector, con sus diversas manifestaciones. Según las necesidades del cliente, éste solicitará los servicios de un corrector ortotipográfico, que se encargue de revisar la ortografía y de que el texto esté correctamente puntuado; o de un corrector de estilo, que no solo se encarga de controlar las faltas de ortografía, sino también de la sintaxis y de la semántica de cada oración. Se asegura, pues, de que el texto esté correctamente construido y redactado, y que se entienda con toda claridad la idea que se busca transmitir.

Por otra parte, el texto debe invitar a su lectura, y para ello es necesario no solo que esté bien estructurado, sino que además tenga una buena presentación. Que el documento disponga de unos márgenes suficientes, de un tamaño adecuado de letra, de división en párrafos separados,  nos hace más grata y más descansada la tarea de leerlo, tanto si el documento está escrito a mano como si se ha realizado en soporte informático.

De todo ello nos encargaremos nosotros, siguiendo fielmente tus indicaciones, para que tus textos tengan la presentación correcta.