Archivo de la etiqueta: verbos

Las voces de los animales.

1Todos sabemos que el perro ladra, el gato maúlla, el elefante barrita o la gallina cacarea. ¿Pero sabíais que el cocodrilo llora, el delfín chasquea o el ratón musita?

Existen sustantivos para designar el sonido que hace cada animal. Los nombres de las voces de los animales, a diferencia de las onomatopeyas, no pretenden imitar el sonido de un animal sino designarlo, es decir, nombrarlo y especificarlo. No tienen porqué tener en principio ninguna relación con el sonido real que hacen los animales, como sí las onomatopeyas, cuya función es1 representarlo. Son, por tanto, sustantivos y se tratan como tales. A menudo se basan en el sonido (como en el mugido de la vaca, basado en la onomatopeya mu,  en el siseo de las serpientes, o en el susurro de las abejas), pero no tienen por qué tener relación con el sonido real emitido por los animales.

Los nombres de las voces de animales a menudo presentan variaciones regionales y no todos son conocidos en todos los lugares ni están registrados en los diccionarios. Además, algunos son específicos de animales concretos mientras que otros tienen un sentido más general, como:

  • bramido: voz fuerte, continua e indefinida
  • aullido: que corresponde a la onomatopeya ¡aúúúú!
  • chillido: voz aguda, indefinida y estridente

También se trasladan los nombres cuando son similares: así, se dice que las rapaces nocturnas jóvenes emiten un maullido, pues se parece a la voz del gato, o que ciertas aves trompetean, pues su sonido parece al de una trompeta. Otras denominaciones frecuentes son gruñido y rugido, para los sonidos similares al del cerdo y del león, respectivamente.

Correlativamente, existen verbos para indicar la acción de emitir dichos sonidos. Así hablamos de que el pájaro trina (emite un trino), la vaca muge (emite un mugido) o el loro parlotea (emite un parloteo).

A continuación citamos el nombre de los sonidos que emiten algunos animales y los verbos con los que se nombra cada acción (fuente: Fundéu):

  • Asno: rebuzno, roznido (rebuznar, roznar)
  • ave: reclamo, ululación
  • caballo: bufido, estufido, rebufe, relincho, relinchido, hin (bufar, rebufar, relinchar)
  • cerdo: gruñido, gruñimiento (gruñir)
  • chicharra: garlado, chirrido, (chirriar)
  • ciervo: brama, rebramo (bramar, rebramar)
  • cigüeña: crotorar
  • cuervo: graznido, (grajear, croajar, crascitar, croscitar, crocitar, graznar)
  • elefante: barrito (barritar)
  • gallina: clo, cloqueo, cacareo (cacarear, clocar, cloquear)
  • gallo: quiquiriquí, cucú, cuclillo
  • gamo: gamitido, ronca, (gamitar, agamitar, roncar)
  • ganso: graznido (graznar, gaznar, voznar)
  • gato: miau, maúllo, maullido, mayido, maído, marramáu, marramáo, ronroneo, fu, fufo, (maullar, mayar, miar, miagar, bufar, ronronear, marramizar)
  • golondrina: trisar
  • grajo: graznido, (grajear, croajar, crascitar, croscitar, crocitar, graznar, gaznar, voznar)
  • grillo: grillar, chirrido, garlado (chirriar)
  • grulla: gruir
  • jabalí: rebudiar, arruar
  • león: rugido (rugir)
  • lobo: aúllo (ulular, otilar, aullar)
  • loro: garrir
  • oveja: balido, be (balar, balitar, balitear)
  • pájaro: trino, trinado, gorjeo (hablar, parlar, cantar, reclamarse, responder)
  • paloma: arrullo, zureo (arrular, zurear, cantalear)
  • pantera: himplar
  • pato: parpar
  • pavo: titar, gluglutear
  • perdiz: ajeo (cuchichiar, castañetear, piñonear, ajear, serrar)
  • perro: aúllo, aullido, ulular, gañido, ladrido, ladra, latido, gruñido (ladrar, ladrear, latir, aullar, gañir, regañir, arrufarse, regañar)
  • pollo: pío, pitío, piada, piulido (piar, pipiar, piular)
  • rana: croar, groar, charlear
  • serpiente: silbo
  • toro: bufido, estufido, rebufe, mugido, mu, bramido, frémito, berrido (mugir, remudiar, aturnear, berrear, bufar, rebufar)
  • tórtola: arrullar
  • zorra: tauteo

1

Anuncios

MODOS VERBALES

Los modos verbales son las diversas formas en que la acción del verbo 8puede expresarse. El modo del verbo manifiesta la actitud del hablante ante lo que dice. Es la categoría gramatical que clasifica la acción, el proceso o el estado de un verbo, desde la perspectiva del emisor, según este la conciba como real, subjetiva o apelativa.

Cada uno de estos modos posee una forma particular de conjugar el verbo. Es decir, un mismo verbo se conjuga de diversas formas según el modo verbal en que se encuentre. Por ejemplo, cada modo del verbo posee ciertos tiempos verbales. Tanto los tiempos como los modos son los denominados como los accidentes gramaticales del verbo.

1

En la gramática española hay tres modos verbales: indicativo, subjuntivo e imperativo.

El modo indicativo.
El modo indicativo del verbo se caracteriza por expresar acciones concretas y reales. Por ello se le definido muchos veces como el modo que trata de describir el mundo real. El diccionario de la RAE lo define como “el que enuncia como real lo expresado por el verbo.”
Ejemplos:
José cantará en el concierto. Elena entrena todas las tardes. Yo paseaba por la ciudad.
Como los verbos en indicativo se refieren a acciones objetivas, se afirma que dicho modo encierra todo lo “real”, al contrario de lo que sucede en el modo subjuntivo, en el cual se está frente a acciones hipotéticas, y por ello, “irreales”

El modo indicativo posee, fundamentalmente, los siguientes tiempos verbales: presente, pretérito perfecto, pretérito imperfecto, futuro y condicional simple.

Modo subjuntivo.
El modo subjuntivo del verbo expresa una posibilidad, una acción hipotética. Los verbos de este modo suelen subordinarse a otro que pertenece al modo indicativo.
Ejemplos: El profesor quería que Juan saltase. Queremos que Alberto venga pronto. Es conveniente que esperemos el resultado. Era necesario que yo cantara.

El modo subjuntivo en español posee los tres tiempos verbales básicos: presente, pretérito y futuro.

Modo Imperativo.
Los verbos conjugados en el modo imperativo sirven para expresar alguna orden, para advertir, amenazar o rogar. Ejemplos: ¡Estudia ya! ¡Oídme todos! Dadle este a Juan. ¡Haz tu trabajo!
Por su propia naturaleza, el imperativo es normalmente un modo defectivo, es decir, no presenta formas para todas las personas y números.

El modo condicional es uno de los modos del verbo en algunas lenguas romances y germánicas. Otro nombre alternativo es el de modo potencial porque en ocasiones se refiere a acciones hipotéticas o posibles. Sin embargo, frecuentemente se considera que el condicional es simplemente un tiempo verbal y no un modo independiente.

4

Imperativo

El modo, además del tiempo y el aspecto, es exclusivo de los verbos, y da información acerca de la actitud del hablante en relación con la acción verbal. Esta puede ser vista de tres maneras:

  • Como algo real, es decir, existente o de existencia segura para el hablante. Este es el modo indicativo. Ejemplos:  María lee el libro.  Llegaremos mañana.
  • Como algo posible, independientemente de que su realización sea efectiva o no. La acción existe en la mente del hablante, que manifiesta una actitud de duda, deseo, temor… Este es el modo subjuntivo.  Ejemplos:  Ojalá María lea ese libro.  Tal vez lleguemos mañana.
  • Como una orden o exhortación. Es el modo imperativo. Ejemplos: Lee ese libro.  Venid mañana todos juntos.

El modo imperativo se usa para dar órdenes, ruegos o deseos. Es el propio de los enunciados con función conativa o apelativa. En los mensajes en los que predomina esta función apelativa, la atención se orienta hacia el receptor, al cual se dirige el hablante para provocar en él algún tipo de respuesta. Esta función es habitual, por ejemplo, en los textos propagandísticos o publicitarios. El sujeto del imperativo no puede ser una tercera persona, ya que se usa siempre para que el hablante se dirija a una segunda persona. Es incorrecto, pues, expresiones como  Los socios llamad al número…

En español hay dos formas de imperativo, que son el imperativo familiar (ama tú, amad vosotros, amemos nosotros)  y el imperativo de respeto  (ame usted, amen ustedes, amemos nosotros). En este último, las formas verbales son iguales que el subjuntivo, por lo que, para diferenciarlo, el imperativo de respeto debe llevar pospuesto el pronombre en función de sujeto o en función de complemento.  Ejemplos:  Lean ustedes.  Démelo usted.

La forma impersonal que se utiliza en imperativo obliga también a posponer el pronombre se.  Ejemplo:  Rómpase en caso de urgencia. Léase con atención. Agítese con cuidado.

Existen otras formas imperativas derivadas del contexto, la entonación… y no porque vayan marcadas gramaticalmente.  Ejemplos:  ¡Silencio!  Tú te callas.

En la forma afirmativa, si añades el pronombre 0s a la tercera persona del plural (vosotros), la  -d  intervocálica cae. Ejemplo:  Comeos todo el bocadillo. Solo el verbo ir mantiene la -d. La forma imperativa idos es poco utilizada, pero no por ello deben usarse las formas iros o íos, que son incorrectas. Para evitar confusiones, podemos sustituir dicha forma por su sinónimo marcháos.

Es incorrecto también usar las formas ves, oyes y veis como imperativo, ya que las correctas son ve, oye e id. Ejemplos:  Ve a por el libro. Oye, ven aquí.  Id a buscar a tu hermana.

No se debe colocar la -n detrás del pronombre se en las segundas personas del plural de respeto de los verbos pronominales o en uso pronominal.  Ejemplo:  cállense (no cállensen).

Si el mandato en imperativo es negativo, no es correcto decir No fumad más, sino no fuméis más (similar al subjuntivo).

Y por supuesto, no es correcto, aunque está muy extendido este uso, sustituir la -d final de la forma imperativa familiar de segunda persona del plural (cantad, leed, partid) por -r, ya que en este caso sería utilizar incorrectamente el infinitivo del verbo como imperativo. No se dice:  Cantar (cantad) ahora esta canción.  Leer (leed) este libro para mañana.  Partir (partid) la tarta por la mitad, por favor.  Todos estos ejemplos son usos erróneos, aunque, como digo, muy utilizados.